viernes, 17 de septiembre de 2010

Stanley Donen


Este año, el gran aliciente de la rentrée en Madrid es el ciclo de Stanley Donen en la Filmoteca Nacional. Así de claro.

Donen (1924) no está considerado como uno de los grandes creadores de la historia del cine americano, aunque pocos discuten que en su filmografía hay al menos una obra maestra (“Cantando bajo la lluvia”), y un puñado de grandes películas. Se lo suele considerar más bien en el lado de los buenos artesanos, lo que me parece una etiqueta bastante injusta. El cine de Donen concentra casi todo lo mejor que ha dado el cine americano clásico, el espectáculo, la claridad narrativa, la perfección técnica y plástica, y un género de alegría de vivir que no es en absoluto incompatible con una cierta melancolía. Eso ya debería bastar para considerarlo un autor con todas las letras. “Funny Face”, con Audrey Hepburn y Fred Astaire, se basaba en el personaje del fotógrafo Richard Avedon para realizar una exquisita aproximación al mundo de la moda. “Charada” es una maravilla, un cruce entre parodia de Alfred Hitchcock y comedia romántica donde todo es tan bello y tiene tanto encanto como sus protagonistas, Cary Grant y, de nuevo, Audrey Hepburn. “Arabesco”, en similar registro, no estaba tan lograda, pero también resultaba una delicia. Su última película estrenada en cines, “Lío en río”, con Michael Caine y (sí, sí) Demi Moore, era sin duda una de las mejores comedias de los 80.

Pero, de todas las películas de Donen, la que a mí me gusta más es “Dos en la carretera”, que vi por primera vez de adolescente, y sobre la que después he vuelto una y otra vez. Disección implacable pero hermosísima del amor y la pareja, la película es como los sueños: resulta tan seductor y está igual de lleno de verdad que ellos. Además, en ella Audrey Hepburn realiza la que para mí es la mejor interpretación de su carrera: la amas desde que aparece en plano por primera vez. A su lado no desmerece el gran Albert Finney.

El otro día fui a ver “The grass is greener”, que no conocía. Demasiado teatral y algo estática, lo mejor de ella es sin duda su reparto (Cary Grant, Deborah Kerr, Robert Mitchum y Jean Simmons vestida de Christian Dior) y el modo en que Donen lo dirige. Cuenta una amable y simpática historia de infidelidades en una mansión británica donde se sirve el té constantemente y aparece el obligado personaje de mayordomo lacónico y entrañable. No es uno de los mejores Donens, pero resulta bonita de ver. Que ya es mucho.

2 comentarios:

El hombre invisible dijo...

Gracias por este homenaje al gran Donen, que comparto. (Charada es una de mis favoritas, pero Cantando bajo la lluvia tendría que recetarse ante cualquier inicio de depresión).

Pano L dijo...

Cuánta razón tienes! Cantando bajo la lluvia como antidepresivo instantáneo es una de las mejores ideas que he escuchado últimamente.